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Carne a EE.UU: Argentina definió cortes en las 100.000 toneladas sin arancel

Carne a EE.UU: Argentina definió cortes en las 100.000 toneladas sin arancel

Valor Agro Argentina.– La industria frigorífica atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, condicionada por la caída de la faena, la falta de hacienda y precios históricos de la materia prima. Así lo explicó Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (FIFRA) y consejero del IPCVA, al analizar el presente del sector.

“Esta situación es parte de una película, no es una foto”, advirtió Urcía, al remarcar que la escasez actual de hacienda es consecuencia de “errores cometidos durante décadas, la intervención sobre el sector, la incertidumbre productiva y un sistema económico con alta inflación”, factores que llevaron a una fuerte reducción del stock ganadero.

Según el dirigente, la reciente estabilización macroeconómica, el control de la inflación y la mayor libertad de mercado permitieron recuperar el precio de la hacienda, algo que considera positivo para el mediano y largo plazo. “Es lo mejor que nos puede ocurrir porque tracciona recuperación de stock e inversiones futuras, pero es un proceso biológico y, en ese camino, hay un período de escasez. Cuando hay escasez, el precio sube”, explicó.

Hoy, la Argentina registra valores récord. “Tenemos un novillo con un valor carcasa de 6,30 dólares, cuando en Brasil no llega a 4,50 y está incluso por encima del valor del novillo australiano”, detalló. Este escenario encarece la materia prima tanto para la exportación como para el mercado interno y deja a la industria en una posición delicada, ya que el precio de venta está determinado por el mercado.

En términos productivos, Urcía anticipó una caída en los volúmenes de faena. “El año pasado se faenaron 13,5 millones de cabezas. Este año probablemente superemos los 12 millones, pero no creo que lleguemos a 13”, señaló. Esa menor actividad impacta directamente en los costos: “Cuando bajás el volumen de producción, el costo fijo pesa mucho más”.

El presidente de FIFRA remarcó que la situación es especialmente crítica para los frigoríficos que cumplen con todas las exigencias sanitarias, fiscales y laborales. “En escenarios como este, la marginalidad y la competencia desleal son tremendas. Cuando hay retención de stock y altos precios de la hacienda, lo trucho aparece”, alertó.

En ese contexto, cuestionó la persistencia de costos y tasas sin contraprestación real, como algunas guías ganaderas municipales. “Estamos en el siglo XXI y todavía existen tasas que no tienen ningún sentido productivo ni sanitario. Eso es costo, y es un costo evitable”, sostuvo.

Urcía afirmó que, tras el ordenamiento macroeconómico, el desafío es avanzar sobre las distorsiones estructurales. “Hay que corregir tasas, impuestos provinciales y algunos nacionales que siguen dando vueltas y que el propio gobierno reconoce como distorsivos”, enumeró, mencionando los derechos de exportación, el impuesto al cheque y la devolución de saldos de IVA.

Respecto del tipo de cambio, advirtió que un dólar a la baja afecta la competitividad, aunque insistió en que no es la solución de fondo. “Si no solucionamos los problemas estructurales, el tipo de cambio es apenas un alivio momentáneo”, afirmó. En materia laboral, destacó la paradoja de una menor siniestralidad acompañada por un aumento de la judicialidad, lo que encarece el costo del empleo formal.

Carne a EE.UU.- En el plano externo, Urcía subrayó la importancia del mercado exportador como complemento del consumo interno, que absorbe cerca del 70% de la producción. En ese marco, destacó el nuevo acuerdo con Estados Unidos, que amplía el cupo de exportación sin aranceles hasta 100.000 toneladas anuales. “Esto permite que durante todo el año las exportaciones no tengan impacto arancelario y mejora los precios que recibe la cadena”, explicó.

Finalmente, sostuvo que la industria no atraviesa una crisis coyuntural, sino que enfrenta problemas históricos que ya no pueden seguir postergándose. “Son temas que todos miraron para otro lado durante muchos años y de los que ahora hay que ocuparse de manera integral”, concluyó.