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Adelantan que la suspensión a Brasil podría beneficiar al resto del Mercosur en la distribución de la cuota con UE

Adelantan que la suspensión a Brasil podría beneficiar al resto del Mercosur en la distribución de la cuota con UE

La decisión de la Unión Europea de suspender las importaciones de carne vacuna de Brasil, hasta tanto el país otorgue respuestas satisfactorias sobre sus sistemas de trazabilidad y control del uso de antimicrobianos, podría generar una oportunidad para Argentina dentro de la nueva cuota de carne prevista en el acuerdo entre el Mercosur y la UE.

El consultor ganadero Víctor Tonelli consideró que la medida europea representa, fundamentalmente, una advertencia sanitaria y no una barrera comercial. “En realidad lo que ha ocurrido con la Unión Europea, ya sacando formalmente a Brasil como proveedor de carne vacuna hasta tanto dé respuestas satisfactorias, sobre todo del sistema de trazabilidad y control del uso de antimicrobianos o antibióticos”, explicó.

Tonelli remarcó la importancia que tiene para los mercados internacionales el control de los antimicrobianos y descartó que la decisión pueda interpretarse simplemente como una medida de protección comercial.

“Es un tema de extrema seriedad tanto para la salud humana como la salud animal. No es un tema de barrera paraarancelaria, como algunos intentan mencionar. Es un tema de pasa o no pasa, es muy, muy serio”, señaló.

En ese sentido, vinculó la exigencia europea con la creciente preocupación mundial por la resistencia antimicrobiana. “Hace muchos años que el tema de la resistencia antimicrobiana es un tema de extrema preocupación porque no aparecen muchas nuevas alternativas para bacterias resistentes o virus resistentes a los antibióticos”, sostuvo.

La trazabilidad, en el centro de la discusión

Para Tonelli, uno de los principales puntos de preocupación para Brasil es la ausencia de un sistema de trazabilidad con características similares a los que poseen otros países del Mercosur.

“Mi sensación, por lo poco o no tan poco que he estudiado el tema, es que Brasil no tiene un sistema de trazabilidad como tiene Argentina o como tiene Uruguay o el propio Paraguay”, afirmó.

Y agregó: “Me da la impresión de que hasta ahora venían zafando, pero van a tener que ponerse a trabajar en serio. Es muy en serio”.

El consultor consideró que la situación también debe ser observada por Argentina, especialmente en el marco del debate sobre la trazabilidad ganadera y la extensión del sistema SIGSA.

“Primero es una llamada de atención extremadamente seria, incluso para la propia Argentina, en donde se enlaza alargando el sistema SIGSA de trazabilidad veterinaria que, en principio, encuentra a los sectores productivos otra vez en debate”, indicó.

El 40% de Brasil que podría quedar disponible

Más allá del impacto inmediato de la suspensión de las importaciones, Tonelli puso el foco en una cuestión que puede tener una consecuencia comercial directa para Argentina: la participación que Brasil pretendía obtener de la nueva cuota de carne vacuna establecida en el acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Según explicó, Brasil buscaba quedarse con aproximadamente el 40% o algo más del volumen de la nueva cuota, que llegará progresivamente a unas 99.000 toneladas equivalentes res con hueso anuales en un plazo de cinco años.

“Brasil estaba muy firme parado en tener el 40 o el 40 y pico por ciento de la cuota esta nueva que, a través del Tratado de Libre Comercio, se habilitó”, señaló Tonelli.

La exclusión temporal de Brasil del mercado europeo podría modificar ese escenario al momento de definir la distribución de los volúmenes entre los socios del bloque.

“En esa línea, por lo menos mientras esté afuera, Brasil podrá sentarse a la mesa de negociación, pero no va a poder participar de la asignación de la misma”, explicó.

En consecuencia, el consultor planteó que la participación que inicialmente le correspondería a Brasil podría terminar siendo aprovechada por Argentina, Uruguay y Paraguay.

“La cuota aparte que le tocaba a Brasil, o le tocaría a Brasil, que no sería menor, se va a asignar o la utilizarán los otros tres socios, entre ellos Argentina”, afirmó.

Una oportunidad, pero también una advertencia

Tonelli consideró que la situación podría representar una oportunidad comercial para los otros integrantes del Mercosur, aunque remarcó que el principal mensaje de la decisión europea pasa por las exigencias sanitarias que deben cumplir los países proveedores.

“Me parece que es una medida ejemplificadora que ya excede el marco de la barrera de protección que pueda tener Europa en otros temas y que es una llamada de atención para todos, no solo para Brasil, sino para todos los que somos proveedores”, sostuvo.

En ese sentido, advirtió que las exigencias vinculadas con la inocuidad, la trazabilidad y el control de medicamentos veterinarios pueden determinar el acceso futuro a los principales mercados internacionales.

“No me sorprendería, no digo que ocurra, ni quiero que ocurra, que otro mercado pueda levantar las manos también, si Europa no da las seguridades que debería tener cualquier proveedor de alimentos en el mundo”, concluyó.