Los mosquitos vuelven a escena y encienden una alerta para los caballos: “No hay que esperar a que aparezca la enfermedad”
La llegada de las lluvias y el aumento de la humedad pueden favorecer la proliferación de mosquitos durante los próximos meses.
Después del fuerte brote de encefalomielitis equina de 2023, especialistas advierten sobre la importancia de llegar a la primavera y el verano con los caballos protegidos.
Senasa establece la vacunación obligatoria para todos los équidos desde los dos meses de edad.
Los mosquitos volvieron a aparecer y la Argentina entra nuevamente en la temporada en la que estos insectos pueden convertirse en un problema sanitario. La combinación de temperaturas en ascenso, lluvias y humedad genera condiciones favorables para su proliferación y vuelve a poner bajo la lupa a las enfermedades que transmiten.
Para los propietarios de caballos, la advertencia tiene un nombre concreto: encefalomielitis equina.
La enfermedad ya golpeó con fuerza al país. A fines de 2023, después de décadas sin reportes, la encefalomielitis equina del Oeste reapareció y provocó una epidemia que se extendió por buena parte del territorio. Senasa llegó a contabilizar más de 1.300 brotes positivos en equinos durante aquella emergencia.
Ahora, con una nueva temporada de mosquitos que amenaza con ser de las mayores y un escenario climático que puede favorecer su presencia, especialistas llaman a no esperar a que aparezcan los primeros animales enfermos.
“Cuando vuelven las lluvias y los mosquitos, vuelve el riesgo de nuevos brotes de encefalomielitis equina”, es la advertencia que viene planteando el sector veterinario. La experiencia de 2023 demuestra por qué.
Veinte caballos muertos y una experiencia que nadie quiere repetir
Para quienes vivieron aquel brote, la encefalomielitis equina dejó de ser una enfermedad de la que se habla en los manuales veterinarios y se convirtió en una experiencia concreta y dolorosa.
El criador correntino César Sagario contó en los medios que llegó a perder 20 caballos durante el brote de 2023. En ese momento relataba la angustia de los propietarios y la dificultad para enfrentar una enfermedad que había irrumpido de manera inesperada, mientras las vacunas disponibles eran insuficientes frente a la demanda.
La dimensión del problema también trascendió al ámbito estrictamente productivo. La enfermedad que afectó a miles de equinos también produjo casos en seres humanos. A comienzos de 2024, Senasa informaba más de 1.300 brotes positivos en equinos distribuidos en numerosas provincias.
La encefalomielitis equina ya demostró que puede volver. Y también demostró lo rápido que puede cambiar el escenario sanitario. Esta vez hay una diferencia: se puede prevenir
La gran diferencia respecto de aquella situación es que hoy existe disponibilidad de una herramienta concreta de prevención y, además, una obligación sanitaria.
El Senasa establece la vacunación obligatoria contra las encefalomielitis equinas del Este y del Oeste para todos los équidos desde los dos meses de edad, con vacunas registradas ante el organismo. La obligatoriedad, que aún sigue estando vigente, fue establecida por la Resolución Senasa 115/2024
El esquema contempla una primera dosis y una segunda dosis de refuerzo a los 30 días de la primera, de acuerdo con los plazos indicados en la prescripción del laboratorio elaborador. Los animales que ya completaron la primovacunación deben recibir una revacunación anual.
La vacunación debe ser realizada y certificada por un veterinario matriculado y el propietario debe contar con la documentación correspondiente que acredite que el animal está vacunado.
Es decir que para quien tiene un caballo la pregunta no debería ser si conviene vacunarlo. La pregunta es si su vacunación está vigente.