Sanidad
Argentina

Argentina: el 50% de la merma reproductiva bovina se debe a enfermedades infecciosas

Argentina: el 50% de la merma reproductiva bovina se debe a enfermedades infecciosas

De cara al inicio de la temporada de servicios, la sanidad reproductiva vuelve a ocupar un lugar central en los planteos ganaderos.

Para el médico veterinario Mario Cúccolo, asesor técnico de Tecnovax, contar con un plan sanitario adecuado y sostenido en el tiempo es clave para reducir las pérdidas reproductivas y mejorar los índices de preñez.

“Ahora estaríamos previos al inicio de los servicios, con lo que habría que empezar el plan sanitario previo al servicio con vacunación para prevenir abortos de las distintas enfermedades”, explicó Cúccolo en diálogo con Valor Agro.

Entre las principales enfermedades reproductivas mencionó la rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR), diarrea viral bovina (DVB), leptospirosis y campylobacteriosis, patologías que pueden generar abortos y afectar directamente el resultado productivo de los rodeos de cría.

El especialista remarcó que no existe un único esquema sanitario aplicable a todos los establecimientos. “El plan sanitario modelo o base cada productor lo tiene que adaptar a su establecimiento junto con el veterinario asesor”, señaló, destacando la importancia de considerar las características productivas, ambientales y sanitarias de cada región.

Para animales primo vacunados, recomendó trabajar con vacunas inactivadas, tanto virales como bacterianas, aplicando una doble dosis, a los 60 y 30 días antes del servicio. En establecimientos con antecedentes de pérdidas reproductivas durante el último tercio de la gestación, planteó además la posibilidad de realizar un refuerzo al momento del diagnóstico de preñez.

Sanidad y tecnología reproductiva

Cúccolo también puso el foco en la relación entre el plan sanitario y las tecnologías reproductivas, particularmente la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF).

“Si nosotros estamos dispuestos a hacer una inversión en una IATF, donde vamos a invertir no solo en la tecnología sino también en una buena calidad genética, con más razón tenemos que hacer hincapié en el plan sanitario para evitar las pérdidas”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que la incorporación de genética y tecnología reproductiva debe estar acompañada por una estrategia sanitaria que permita que esa inversión finalmente se traduzca en más terneros logrados.

Desde Tecnovax, explicó, cuentan con distintas alternativas para la prevención de enfermedades reproductivas. Entre ellas mencionó Reprodose, una vacuna que combina antígenos contra IBR, DVB, siete serovares de leptospira, campylobacter y haemophilus.

También destacó la vacuna DVB-AT, de alto título, orientada específicamente a la prevención de la diarrea viral bovina, enfermedad que, según explicó, presenta una elevada prevalencia y puede generar pérdidas reproductivas, además de provocar el nacimiento de terneros débiles o infectados.

La mitad de las mermas, vinculada a causas infecciosas

Al analizar los bajos índices reproductivos de la ganadería argentina, Cúcolo sostuvo que existe un importante margen para mejorar a partir de la prevención.

“Tenemos a nivel país alrededor del 63%” de tasa de destete, indicó, y señaló que dentro de las pérdidas reproductivas “aproximadamente el 50% de esas mermas corresponden a causas infecciosas”.

Según el asesor técnico de Tecnovax, una parte significativa de esas pérdidas puede prevenirse mediante vacunación y un plan sanitario sostenido: “La mitad de eso nosotros lo podemos llegar a prevenir con vacunas o manteniendo un plan sanitario a lo largo del tiempo con vacunas de calidad y aplicando el plan sanitario en el momento adecuado”.

Sin embargo, aclaró que la sanidad por sí sola no alcanza. La reproducción también está estrechamente vinculada al manejo y a la disponibilidad de alimento.

“La función reproductiva en cualquier especie es una cuestión de lujo. El animal, si no tiene una buena condición corporal, no va a estar ciclando y, por lo cual, no se va a preñar”, explicó.

Por eso, planteó la necesidad de trabajar sobre dos pilares complementarios: un adecuado manejo nutricional, que permita a la vaca llegar al servicio con una buena condición corporal, y un plan sanitario que reduzca las enfermedades capaces de afectar la preñez y la supervivencia de los terneros.

“Si nosotros no tenemos un buen plan sanitario, un excelente plan sanitario, pero no tenemos un buen manejo, es decir, la vaca en el momento del servicio no tiene buena oferta forrajera, una cosa sin la otra no nos sirve. Tenemos que tener las dos cosas”, concluyó Cúccolo.

Escucha Mario Cúccolo. Asesor Técnico TECNOVAX