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Argentina

Argentina: fuerte rechazo del campo a medida de libertad de elección en aftosa

Argentina: fuerte rechazo del campo a medida de libertad de elección en aftosa

Valor Agro Argentina.- La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifestó su fuerte rechazo a la decisión del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de permitir que veterinarios privados puedan aplicar la vacuna contra la fiebre aftosa por fuera del sistema actual de entes sanitarios y fundaciones.

A través de un comunicado, la entidad recordó que la experiencia reciente de la Argentina demuestra los riesgos de modificar políticas sanitarias sin un análisis profundo. En ese sentido, repasó que en abril de 1999 se intentó aplicar la última dosis de vacuna contra la aftosa y que en mayo de 2000 el país fue declarado libre sin vacunación por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

Sin embargo, CARBAP recordó que ese reconocimiento sanitario fue seguido por una crisis sanitaria de gran magnitud. Según señalaron, “la política trató de atribuirse ese logro sanitario prescindiendo de la opinión de muchos productores, técnicos y profesionales que reclamaban un análisis objetivo de la situación”.

La entidad también cuestionó que en aquel momento se prometiera que dejar de vacunar permitiría acceder a nuevos mercados internacionales y mejorar la rentabilidad de la producción. “Nada de eso ocurrió y la realidad terminó mostrando su faceta más contundente”, señalaron.

El comunicado remarca que las debilidades en los controles sanitarios terminaron derivando en un fuerte retroceso. “La situación sanitaria regional, la falta de controles fronterizos, la ausencia de vigilancia epidemiológica y la falta de desarrollo de todas las actividades complementarias necesarias derivaron en que, en marzo de 2001, se reconocieran finalmente más de 2.000 focos de fiebre aftosa”.

A partir de esa crisis, explicaron, fue necesario reconstruir el sistema sanitario con una fuerte articulación público-privada, fortaleciendo los entes sanitarios y fundaciones que habían sido claves en la década del noventa. “Sobre esa base institucional se reorganizó el sistema de vacunación y, en menos de un año, se comenzó a recuperar el control sanitario”, recordaron.

Actualmente, la fiebre aftosa es considerada una enfermedad exótica en gran parte del territorio nacional, que cuenta con reconocimiento internacional como país libre con vacunación, además de zonas específicas libres sin vacunación.

En ese contexto, CARBAP cuestionó la oportunidad del cambio impulsado por el SENASA. Según señalaron, “en medio de la actual campaña de vacunación, sin ningún tipo de justificación técnica que lo avale, de manera absolutamente inconsulta, sin evidencias económicas que lo respalden y en forma absolutamente inoportuna, se pretende modificar mediante un acto administrativo la estructura central de la campaña de vacunación”.

La entidad también sostuvo que la medida desconoce uno de los pilares del programa sanitario: el principio de solidaridad entre productores. Actualmente, todos los productores pagan el mismo valor por dosis aplicada dentro de cada fundación, independientemente del tamaño del rodeo.

Desde CARBAP aseguraron que “no existe justificación técnica para una modificación de esta magnitud” y que la discusión parece limitarse a un enfoque económico. Además, señalaron que el sistema vigente ha logrado resultados sanitarios óptimos, incluso según informes del propio SENASA.

El comunicado agrega que, con el paso de los años, el sistema se profesionalizó de forma constante y que hoy más del 80 % de los vacunadores en la región pampeana son médicos veterinarios, ya sea pertenecientes a los entes sanitarios o provenientes de la actividad privada que trabajan con los productores.

La entidad también expresó preocupación porque el cambio se impulse sin debate en los ámbitos técnicos previstos por la normativa, como la Comisión Nacional de Lucha contra la Fiebre Aftosa (CONALFA) y las Comisiones Provinciales de Sanidad Animal (COPROSAS).

Desde el punto de vista económico, CARBAP indicó que tampoco existen fundamentos claros para la modificación. En ese sentido, recordó que actualmente el costo de la dosis aplicada equivale a menos de 600 gramos de novillo, cuando históricamente representaba aproximadamente un kilo.

Finalmente, la entidad advirtió que cambiar intempestivamente el principal programa sanitario de la ganadería argentina podría generar incertidumbre en los mercados internacionales, en momentos en que el país atraviesa un escenario favorable para el desarrollo de la producción y la exportación de carne.

También planteó interrogantes sobre la implementación del nuevo esquema, especialmente respecto de quién garantizará que todos los productores vacunen en tiempo y forma, particularmente los pequeños establecimientos.

Según datos productivos citados por CARBAP, el 17 % de los establecimientos ganaderos posee menos de 20 bovinos y el 34 % tiene entre 20 y 100 animales, lo que significa que más de la mitad de los productores trabaja con rodeos pequeños y dispersos.

“Es razonable suponer que los operadores privados tenderán a concentrarse en los establecimientos más grandes y cercanos”, advirtió la entidad, señalando que el sistema actual de entes y fundaciones fue diseñado precisamente para asegurar cobertura territorial, equidad entre productores y cumplimiento efectivo del programa sanitario.

Finalmente, CARBAP aseguró que está dispuesta a discutir mejoras en el sistema, pero en un ámbito de diálogo técnico y con información concreta. “Seguiremos aportando nuestra experiencia, nuestro conocimiento del territorio y del trabajo cotidiano del campo, porque eso somos y a eso nos dedicamos”, concluye el comunicado.