Valor Agro Argentina.- La decisión de la administración de eliminar los aranceles adicionales para la importación de carne vacuna por encima de las cuotas asignadas comenzó a reconfigurar el tablero global del comercio cárnico y podría tener impacto directo sobre los países exportadores del MERCOSUR, especialmente Brasil y Argentina.
El consultor ganadero Víctor Tonelli explicó que la medida apunta a contener la fuerte suba de precios y la creciente demanda interna que atraviesa actualmente Estados Unidos.
“Estados Unidos define quitar los aranceles adicionales por encima de las cuotas asignadas, que estaban en el orden del 26,4%, con el objetivo de incrementar el volumen total importado para paliar de alguna manera la suba y la demanda extraordinaria de precios que tienen sobre la carne vacuna”, señaló.
Según detalló, el nivel de importaciones norteamericanas viene creciendo a un ritmo muy superior al previsto inicialmente por el USDA. “En el primer cuatrimestre habrían superado el millón de toneladas de importación, lo que indicaría claramente que el total importado por este año va a superar los 3 millones de toneladas, una cifra 10% por arriba de lo que proyectaba el USDA hace apenas un mes atrás”, sostuvo.
Tonelli remarcó que la flexibilización arancelaria beneficiará especialmente a los países que ya habían completado sus cuotas o que tenían una fuerte participación exportadora en el mercado estadounidense.
“El impacto de la medida, sin duda alguna, va a favorecer a aquellos países que utilizaban su cuota, como el caso de Brasil. Ingresar sin pagar el 26,4% cuando lo estaban haciendo le va a permitir tener un nivel de competitividad muy superior”, indicó.
En ese contexto, precisó que hasta marzo las importaciones estadounidenses estaban concentradas principalmente en tres grandes regiones proveedoras: MERCOSUR, Oceanía y NAFTA. “Las importaciones del MERCOSUR representaban el 40% del total importado, Oceanía aproximadamente el 30% y Canadá y México el 26%. Es decir que el 96% de toda la carne importada provenía de MERCOSUR, Oceanía y NAFTA”, afirmó.
Dentro del bloque sudamericano, Brasil aparece como el gran protagonista. “MERCOSUR a la cabeza por el impacto brutal que tiene Brasil, que claramente es el líder de todo”, expresó el consultor.
Además, advirtió que el nuevo escenario podría modificar el flujo global de exportaciones. “Brasil, que ya venía muy adelantado en el cumplimiento de la cuota china, probablemente va a derivar parte de lo que exportaba a China hacia Estados Unidos”, explicó.
El efecto sobre Argentina
En relación con Argentina, Tonelli recordó que el país comenzó recientemente a aprovechar la ampliación de la cuota estadounidense de 80.000 toneladas.
“La cuota de 80.000 toneladas entró en vigencia el 13 de febrero y recién el impacto se ve claramente en abril”, indicó.
Según precisó, “Argentina incrementó tres veces el volumen exportado en abril respecto del mismo mes del año pasado”, producto de la nueva distribución trimestral de la cuota.
De todos modos, consideró prematuro evaluar el impacto definitivo de la decisión norteamericana sobre los precios internacionales. “Habrá que esperar a ver cómo reaccionan los otros países frente a esta baja arancelaria y probablemente impacte algo en el valor”, sostuvo.
También advirtió que buena parte de los negocios ya cerrados para mayo podrían amortiguar cambios inmediatos. “Seguramente buena parte de las exportaciones de mayo ya están con contrato cerrado y veremos de junio en adelante cómo va”, señaló.
Finalmente, volvió a poner el foco sobre Brasil y la posibilidad de que el gigante sudamericano redireccione mayores volúmenes hacia Estados Unidos, algo que podría repercutir en los valores internacionales de la carne destinada a manufactura.
“Es muy probable que Brasil redireccione a Estados Unidos volúmenes más importantes que eventualmente podrían afectar el valor de las exportaciones con destino a manufactura”, concluyó.