Valor Agro Argentina.- El conflicto en Medio Oriente genera preocupación en distintos mercados globales y el sector agropecuario no es la excepción. Desde Fertilizar Asociación Civil señalaron que, aunque por ahora el impacto es limitado, una escalada del enfrentamiento podría traer faltantes en insumos clave para la producción agrícola, especialmente fertilizantes.
Así lo advirtió el ingeniero agrónomo Franco Córdoba, responsable de mercados de la entidad, al analizar la situación internacional y sus posibles efectos en el agro.
“Hay un poco de preocupación en ese asunto”, señaló Córdoba, al referirse al conflicto que se desarrolla en la región.
Según explicó, los fertilizantes son commodities que dependen fuertemente de la logística y del comercio internacional, por lo que cualquier tensión geopolítica puede alterar precios y disponibilidad.
“Los fertilizantes son commodities y un conflicto de este tipo encarece los productos, por lo que es un tema que preocupa”, sostuvo.
Un punto estratégico para insumos clave
Uno de los factores que genera mayor atención es el tránsito marítimo por el Golfo Pérsico.
Córdoba recordó que por el Estrecho de Ormuz se transportan insumos fundamentales para la industria de fertilizantes, entre ellos azufre y ácido sulfúrico.
“En el Estrecho de Ormuz se transporta azufre y ácido sulfúrico, que no es sólo un insumo de laboratorio: es el insumo principal para la fabricación de fertilizantes fosfatados”, explicó.
Por ese motivo, cualquier interrupción o encarecimiento en esa ruta comercial podría impactar directamente en la cadena de suministro mundial.
Por ahora, el momento del año juega a favor
De todos modos, desde el sector destacan que el conflicto ocurre en un período de menor demanda en Argentina.
“Tenemos la suerte de que está ocurriendo en un momento del año donde hay baja demanda de fertilizantes”, indicó el especialista.
El consumo fuerte de estos insumos en el país comienza en los próximos meses con la preparación de la campaña de cultivos de invierno, principalmente trigo.
“Ahora el consumo empieza a crecer fuerte con la siembra de los cultivos invernales, pero todavía faltan unos meses”, señaló.
El riesgo si el conflicto se prolonga
Sin embargo, Córdoba advirtió que el escenario podría cambiar si la tensión internacional se mantiene o se agrava.
“Si el conflicto continúa, definitivamente puede tener una incidencia mayor, porque ahí se van a necesitar más fertilizantes”, remarcó.
En ese contexto, el sector agropecuario sigue de cerca la evolución del conflicto y su posible impacto en los costos de producción, en momentos en que la nutrición de los cultivos es clave para sostener rendimientos y calidad en los granos.
Fertilizantes: el consumo creció 3% en 2025 pero preocupa la caída en las dosis aplicadas
El mercado argentino de fertilizantes cerró 2025 con un leve crecimiento, impulsado principalmente por la mayor superficie sembrada con gramíneas y por buenas condiciones climáticas.
Fertilizar advierte que el incremento quedó por debajo de las expectativas y que se observó un deterioro en las dosis aplicadas, especialmente en trigo.
Según detalló Córdoba, el consumo total del año alcanzó 5,1 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 3% respecto de 2024.
“El mercado de fertilizantes en 2025 cerró en 5 millones 100 mil toneladas, lo que representa un incremento del 3% respecto del año calendario anterior”, señaló Córdoba.
Un inicio de año con bajo consumo
El año comenzó con niveles de consumo muy por debajo de lo habitual.
“Empezamos el año 2025 con un consumo muy poco. Cuando en enero el consumo promedio es de 300.000 a 350.000 toneladas, en enero de 2025 se consumieron alrededor de 200.000 toneladas”, explicó.
El especialista indicó que entre el 80% y el 85% de ese volumen corresponde a fertilizantes nitrogenados, utilizados principalmente en maíz.
La caída se explicó por la menor superficie de maíz tardío en la campaña 2024/25, cultivo que se fertiliza con nitrógeno durante ese período.
El repunte llegó con pasturas y verdeos
En los meses siguientes el mercado comenzó a recuperarse impulsado por la ganadería y la lechería.
“A partir de los meses siguientes el consumo empezó a repuntar de la mano de la siembra de pasturas y verdeos. Tuvimos un año considerado bueno en este tipo de cultivos destinados a la producción de carne y leche”, indicó.
En ese segmento el consumo promedio suele rondar las 250.000 toneladas, pero en 2025 subió a unas 280.000 toneladas.
Trigo récord, pero con menor fertilización
Durante la campaña de cultivos invernales también hubo expectativas de crecimiento por la expansión del área triguera.
“Se hablaba de 6,7 millones de hectáreas de trigo y había mucha expectativa”, recordó Córdoba.
Sin embargo, el consumo de fertilizantes no acompañó ese crecimiento en la magnitud esperada.
“Crecimos, pero con un crecimiento que dejó sabor a poco”, afirmó.
Según explicó, el aumento estuvo más asociado a la mayor superficie sembrada que a una mejora en las prácticas de nutrición.
“Observamos deterioros en las dosis y uso de fertilizantes”, sostuvo.
Incluso señaló que esto tuvo impacto en la calidad del cereal.
“Tuvimos una producción récord de trigo que sin mejoras en la fertilización provocó una caída fenomenal en la calidad de los granos”, advirtió.
Importaciones y efecto de la parada de la planta de urea
Respecto al comercio exterior, Córdoba indicó que las importaciones crecieron durante 2025, aunque principalmente por un factor puntual.
“El crecimiento estuvo dado principalmente por urea”, explicó.
Esto se debe a que en Argentina opera una de las mayores plantas de producción del insumo en la región.
“En el país tenemos la principal planta de producción de urea de Latinoamérica, con una capacidad potencial de 1,3 millones de toneladas, y cada cuatro años aproximadamente realiza una parada”, indicó.
Esa detención técnica ocurrió en primavera y obligó a cubrir la demanda local mediante importaciones.