Valor Agro Argentina.- La industria frigorífica vacuna registró nuevamente un bajísimo nivel de actividad en el quinto mes del año, en un contexto dominado por la menor oferta de hacienda vacuna para enviar a faena, tras una fase de tres años de intensa liquidación de madres y de existencias en general, producto de una sucesión de eventos climáticos adversos que incidieron a partir de 2022 y se extendieron hasta mediados del año pasado, reza el editorial de Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio Cárnico CICCRA en el último informe de la entidad.
Así como abril de 2026 fue el décimo abril con menor nivel de faena de los últimos cuarenta y siete años, el de mayo fue el noveno más bajo entre los quintos meses considerados.
En total se faenó poco más de un millón de cabezas de hacienda vacuna en 340 establecimientos durante mayo de 2026. Si bien, corregida por el número de días laborables, la faena fue 4,0% mayor a la de abril, en la comparación interanual la caída fue de 7,3%. Puesto en términos absolutos, se faenaron 127,6 mil cabezas menos que en mayo de 2025.
Cabe destacar que el número de hembras faenadas descendió a mayor ritmo que el de machos por segundo mes consecutivo, lo que se tradujo en un nuevo retroceso de la participación de las hembras en la faena total. En mayo las hembras representaron 46,9% de la faena total, es decir 0,6 puntos porcentuales menos que en mayo de 2025 y, de esta forma, el ratio continuó aproximándose de manera gradual al límite superior del intervalo consistente con el sostenimiento de las existencias vacunas (43%-45%), tal como se puede observar en el siguiente gráfico.
Al considerar los primeros cinco meses del año, el impacto de los factores planteados más arriba también se hizo evidente. En enero-mayo de 2026 se faenaron 4,94 millones de cabezas de hacienda vacuna en 358 establecimientos. En la comparación interanual se observó una contracción de 9,8% (-534,47 mil cabezas) y, al extender el período de análisis, cabe destacar que fue el nivel de actividad sectorial más bajo de los últimos diez años (39º entre los últimos cuarenta y siete años). En los frigoríficos con habilitación del Senasa se faenaron 3,9 millones de cabezas (78,9% del total) y en las 230 plantas restantes se faenaron 1,043 millones de cabezas (21,1% del total).
La faena de hembras registró una baja de 8,9% anual, totalizando 2,346 millones de cabezas (-228,15 mil cabezas). A pesar de las mayores caídas observadas en abril y mayo, en el acumulado de los primeros cinco meses de 2026 la participación de las hembras en la faena total todavía fue 0,5 puntos porcentuales superior a la del mismo período del año pasado, ubicándose en 47,5%. Fue la faena de vaquillonas la que más disminuyó (-9,1%; -144,35 mil cabezas), explicando poco más de 60% de la menor faena de hembras. Y la faena de vacas descendió 8,5% anual (-83,8 mil cabezas).
En un contexto de menor disponibilidad de hacienda para faenar, la producción de carne vacuna acumuló una contracción de 7,3% anual en los primeros cinco meses de 2026. En total se produjeron 1,168 millones de toneladas res con hueso equivalentes, es decir 91,65 mil tn r/c/h menos que en enero-mayo de 2025.
Visto del lado de la demanda, la caída del poder de compra que experimentaron las familias argentinas, a raíz de la significativa suba del precio relativo de la carne vacuna, se tradujo en una contracción de 11,1% anual del consumo aparente de carne vacuna, el cual habría alcanzado un total de 855,75 mil tn r/c/h en el período analizado. Puesto en términos absolutos, la absorción doméstica habría disminuido en 106,71 mil tn r/c/h con respecto al registro de enero-mayo del año pasado. Y, de esta forma, el consumo per cápita de carne vacuna habría descendido 6,1% anual, hasta quedar en 47,5 kilos/año (considerando el promedio móvil de los últimos doce meses; -3,1 kg/hab/año).
En el caso particular de las exportaciones de carne vacuna, en abril se certificaron 37.360 toneladas peso producto (tn pp) de carne vacuna (excluidas las de huesos con carne). En la comparación con marzo, la caída fue de 27,0%, y con relación a un año atrás la retracción fue de 12,5%. La recuperación de marzo quedó por el momento como un dato aislado. El único destino al que los envíos de carne vacuna continuaron creciendo fue EE.UU. En tanto, en los restantes destinos principales las ventas experimentaron caídas muy significativas.
Las ventas a China, todavía principal destino de exportación para la carne vacuna, cayeron 35,8% con respecto a marzo y 32,0% con relación a abril de 2025. En total se enviaron 17.644 tn pp, descendiendo su importancia relativa hasta 47,2% del total. A la inversa, las exportaciones a EE.UU. crecieron 25,0% mensual y se triplicaron en la comparación interanual, totalizando 10.896 tn pp en el cuarto mes del año y llegando a representar 29,2% del total exportado. Cabe destacar que en conjunto los dos destinos principales concentraron 76,4% de las toneladas de carne vacuna exportadas, 5,7 puntos porcentuales más que en marzo y 7,2 puntos porcentuales más que un año atrás.
Por su parte, el precio promedio de la tonelada peso producto exportada desde Argentina continuó subiendo en abril y llegó a 8.290 dólares. Fue 4,6% superior al promedio de marzo pasado y 40,3% mayor al promedio de abril de 2025 (+ 2.380 dólares por tn pp). Nuevamente, el alza del valor unitario fue general, si bien en un análisis más profundo surge que en el caso de las ventas a EE.UU. e Israel, el precio promedio se ‘mantuvo estable’ entre marzo y abril de 2026 (ver cuadro siguiente), en niveles de 8.249 y 10.589 dólares por tn pp, respectivamente. En tanto, en el caso de las exportaciones a China, el precio promedio llegó a 6.244 dólares por tn pp, ubicándose 8,4% por encima del promedio de marzo y 47,4% por arriba del de abril de 2025.
En esta oportunidad, la fuerte retracción de las cantidades exportadas prevaleció sobre la dinámica alcista del valor unitario, con lo cual la facturación por exportaciones de carne vacuna experimentó una caída de 23,7% mensual, hasta quedar en 309,7 millones de dólares (-96 millones de dólares). No obstante ello, al comparar con abril del año pasado, los ingresos registraron un crecimiento de 22,7% (+53,3 millones de dólares), debido a que la significativa recuperación del precio promedio más que compensó la caída de la cantidad exportada.
Los ingresos por las ventas a China representaron 35,6% de los ingresos totales en abril último (110,2 millones de dólares) y la facturación por las exportaciones a EE.UU. sumaron otro 29,0% (89,9 millones de dólares). En conjunto, explicaron 64,6% de la facturación total del mes. Por su parte, Alemania y Países Bajos, merced a los valores unitarios sustancialmente superiores a los pagados por China y EE.UU., aportaron otro 16,1% (30,3 millones de dólares y 19,5 millones de dólares, respectivamente). De esta forma, los cuatro mercados generaron 80,7% de los ingresos totales.
En tanto, en el primer cuatrimestre de 2026 las exportaciones de carne vacuna argentina sumaron 172,12 mil tn pp y resultaron 9,6% superiores a las registradas en el mismo lapso del año pasado. Puesto en términos absolutos, los envíos al exterior se incrementaron en 15,1 mil tn pp. Por su parte, el valor unitario experimentó una mejora de 35,4% interanual, hasta ubicarse en un promedio de 7.751 dólares por tn pp. De esta manera, los ingresos por ventas al exterior ascendieron a 1.334,06 millones de dólares y fueron 48,4% mayores a los generados en el primer cuatrimestre de 2025 (+434,9 millones de dólares).
En mayo continuó el proceso de corrección a la baja del precio de la hacienda en pie comercializada en Cañuelas, que quedó ubicado en $ 3.349,5 por kilo vivo. Con relación a abril la caída fue de 5,1%, acumulando una contracción de 12,1% desde el pico alcanzado en febrero último. Sin embargo, el precio relativo de la hacienda en pie se mantuvo bien por encima del promedio de los últimos dieciséis años (+20,2%) y también con respecto a marzo de 2024 (+32,0%), que fue cuando comenzó la fase ascendente actual, siempre tomando como referencia el nivel general del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM). Asimismo, cabe destacar que la baja del precio promedio se vio potenciada por el cambio de composición de la hacienda negociada en abril y mayo, a favor de las vacas y en menor medida de los toros, categorías que tienen los valores unitarios más bajos. En tanto, en la comparación interanual el precio promedio registró un incremento de 51,5%, lo que arrojó una suba de 12,2% en términos reales, traccionado principalmente por las categorías vacas y toros. Y en lo que respecta al valor de la hacienda en dólares, en mayo exhibió una caída levemente superior a la de su valor en pesos, debido a que la cotización de los billetes tuvo una leve suba con respecto a abril (+1,0% la cotización oficial; +0,8% la ‘libre’), a pesar de lo cual continuó ubicado en un nivel muy elevado en términos históricos.
Y el nivel general del Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC-GBA INDEC) exhibió una suba de 2,3% mensual. En el caso particular del capítulo alimentos, el alza fue de 2,8% mensual, lo que representó una importante aceleración con relación al mes anterior. De esta manera, la variación interanual llegó a 33,5%. Se verificaron importantes subas en la mayoría de los rubros, lideradas por los valores estacionales de las verduras (18,0% mensual), los aceites, grasas y manteca (4,1% mensual; 34,8% anual), leche, productos lácteos y huevos (3,6% mensual; 21,3% anual), azúcar, dulces, chocolate, golosinas, etc. (3,6%; 35,0%), pan y cereales (2,8%; 27,6%). En tanto, el rubro carnes y derivados registró una suba de sólo 0,2% mensual (45,8% anual) y frutas exhibió la cuarta baja consecutiva (-5,9%; 35,4% anual).
Por su parte, la desagregación del rubro carnes y derivados arrojó una caída de 0,7% mensual del precio promedio de los cortes vacunos (segunda consecutiva) y un alza de 0,3% del valor del pollo entero. El precio del kilo de asado fue nuevamente el que más bajó (-1,6%; $ 17.237,3), seguido por el valor del kilo de cuadril (-0,8%; $ 21.163,9), de nalga (-0,6%; $ 21.810,5), de carne picada común (-0,4%; $ 10.402,2) y paleta (-0,1%; $ 17.110,4). Del otro lado se ubicó el precio de la caja de hamburguesas congeladas (+2,5% mensual; $ 7.759,4).