Ganadería
Paraguay

En Paraguay el exceso de lluvias amenaza el rendimiento del engorde a corral

En Paraguay el exceso de lluvias amenaza el rendimiento del engorde a corral

Valor Agro Paraguay.- El último trimestre del año presenta perspectivas económicas favorables para los confinamientos bovinos en Paraguay, impulsadas por los buenos precios del ganado terminado. Sin embargo, las lluvias intensas y la acumulación de barro dentro de los corrales comienzan a generar preocupación por su impacto sobre la ganancia de peso, la eficiencia alimentaria y los resultados productivos de los establecimientos.

Horacio Lima, director técnico y comercial de Vilomix, advirtió en entrevista con Valor Agregado en Radio Asunción 1250 AM que las condiciones climáticas se están convirtiendo en uno de los principales desafíos para los sistemas intensivos de engorde, especialmente en establecimientos con instalaciones abiertas y elevada exposición a las precipitaciones.

“Para nosotros, nuestra visión es de muy buenos números, muy buenas expectativas de precios y de producción. Lo que nos desanima un poco es el clima”, expresó el especialista, al analizar las perspectivas para el cierre de 2026.

Según explicó, las lluvias acumuladas durante los últimos días están generando dificultades en diferentes regiones productivas del país, con establecimientos que reportan importantes niveles de barro y complicaciones para mantener las condiciones habituales de manejo de los animales.

Lima señaló que, de acuerdo con los reportes recibidos de clientes, en varias regiones se registraron precipitaciones superiores a 150 milímetros durante los últimos días, una situación que limita la capacidad de drenaje de los corrales, incluso en instalaciones con pendientes adecuadas.

El especialista advirtió que el impacto del barro sobre el desempeño animal puede ser significativo. De acuerdo con trabajos técnicos citados por Lima, una acumulación de entre 5 y 10 centímetros de barro puede representar pérdidas del 6% al 7% en la ganancia de peso y la eficiencia alimentaria. “Nosotros tenemos muchos trabajos que ya con cinco, diez centímetros de barro nos hace perder seis, siete por ciento en la ganancia y la eficiencia alimentaria. Es mucho”, explicó.

En situaciones de mayor acumulación, cuando el barro alcanza aproximadamente la mitad de las patas de los bovinos, las pérdidas pueden ser todavía más importantes. Lima estimó que esas condiciones pueden traducirse en una reducción cercana a 200 gramos diarios en la ganancia de peso por animal.

Este deterioro productivo adquiere especial relevancia en un sistema donde los márgenes dependen de la capacidad de transformar alimento en kilos de carne de manera eficiente y dentro de plazos definidos. Una menor ganancia diaria puede prolongar el período de terminación, aumentar el consumo de recursos por kilo producido y afectar el resultado económico del confinamiento.

Otro aspecto mencionado por el técnico es la composición racial de los animales terminados en Paraguay, con una importante participación de genética cebuina. Según su evaluación, estos bovinos pueden presentar mayores dificultades de adaptación cuando se combinan condiciones desfavorables de temperatura y barro.

El clima podría profundizar las dificultades

De cara a los próximos meses, Lima consideró que las condiciones climáticas podrían continuar representando un desafío para los establecimientos, especialmente ante las perspectivas de un período con lluvias importantes asociado al fenómeno de El Niño.

Recordó que algunos productores ya habían comenzado a anticipar movimientos de hacienda desde el Chaco, buscando reducir los riesgos logísticos asociados a las precipitaciones. Sin embargo, una vez que los animales ingresan al confinamiento, las alternativas para enfrentar períodos de elevada humedad resultan más limitadas.

Entre las recomendaciones de manejo, mencionó la necesidad de reducir la carga animal en los corrales cuando las condiciones lo permitan, intensificar las tareas de limpieza y evitar acumulaciones excesivas de barro. “Hay que buscar minimizar los efectos del barro, trabajar con una rotación más baja dentro de los corrales para que no se acumule tanto, con limpiezas más frecuentes”, recomendó.

Pese a estas dificultades, el ejecutivo sostuvo que la perspectiva económica para el cierre del año continúa siendo positiva. Los valores de comercialización del ganado terminado permiten, en muchos establecimientos, compensar parte de las pérdidas de eficiencia productiva ocasionadas por el clima. “De cualquier forma, incluso con esta pérdida zootécnica, el financiero termina por traer buenos números”, afirmó Lima.

De esta manera, el principal desafío de los confinamientos paraguayos durante el último trimestre será sostener los niveles de eficiencia productiva en un escenario de alta humedad y precipitaciones, aprovechando las condiciones favorables del mercado sin perder de vista los mayores costos y riesgos asociados al barro.