Valor Agro Paraguay.- La industria frigorífica paraguaya proyecta para 2026 un nivel de faena similar al año pasado, cuando rondó l0s 2,2 millones de cabezas; en un escenario marcado por una oferta más ajustada de ganado, precios firmes para la hacienda y una demanda internacional que se mantiene sólida.
El gerente general de la Cámara Paraguaya de la Carne, Daniel Burt, señaló en entrevista con Valor Agregado en Radio Asunción 1250 AM que, si bien el arranque del año mostró una menor dinámica respecto al mismo período de 2025, la expectativa es que la actividad vaya tomando mayor ritmo en los próximos meses.
“Creo que va a ser un buen año. Los valores que estamos viendo son buenos y auspiciosos, y la información que tenemos de los mercados internacionales es que la demanda se mantiene y crece, pero sobre todo porque la oferta está muy disminuida, especialmente en el mercado americano”, afirmó.
Los primeros meses del año evidenciaron una reducción en los volúmenes exportados y en la facturación respecto al arranque del 2025, aunque con una mejora en el valor medio de la tonelada exportada.
Burt explicó que parte de esta menor dinámica responde a factores coyunturales vinculados al cierre del año pasado. “Probablemente la faena fue mayor en los últimos meses del 2025 para tratar de ingresar a la cuota de Estados Unidos, que sabíamos que iba a acabarse pronto. Una vez culminado eso y las fiestas de fin de año, ya hubo un freno en la dinámica”, comentó.
A esto se sumó un escenario de valores elevados para la hacienda, que presiona los márgenes de la industria, y una mayor retención de ganado por parte de los productores favorecida por mejores condiciones climáticas.
Desde la Cámara Paraguaya de la Carne consideran que la valorización del ganado responde a una tendencia internacional y a un contexto de menor oferta, tanto a nivel local como global.
“Los precios internacionales que estamos viendo se están trasladando directamente a los productores”, señaló Burt. Según estudios económicos de la gremial, durante 2025 cerca del 75% de los ingresos por exportaciones fueron trasladados al productor en forma de mejores precios por la hacienda.
Con un mercado internacional firme y un rodeo ajustado, la industria prevé que esta dinámica de valores altos se mantenga. “Con la mejora del clima, la demanda internacional y la limitada oferta de ganado, probablemente esta sea la nueva normalidad por lo menos por los próximos dos años”, sostuvo.
Otro dato relevante de los primeros meses del año fue la menor participación de hembras en la faena, un indicador que la industria interpreta como una señal de retención dentro del sistema productivo.
Según Burt, esto responde principalmente a la capacidad del productor de sostener vientres ante un escenario de precios atractivos y expectativas positivas para el negocio.
“Creo que tiene que ver con la capacidad del productor de retener las hembras por los valores que se están pagando, por la expectativa de que esto puede seguir por un par de años y por las condiciones climáticas”, indicó.
El ejecutivo consideró que esta dinámica podría contribuir a recomponer gradualmente el stock ganadero, aunque advirtió que la situación estructural del rodeo sigue siendo una preocupación para el sector.
Tipo de cambio y desafíos para recomponer el stock
Entre los factores que generan inquietud en la cadena cárnica aparece el impacto del tipo de cambio sobre la capacidad de reinversión de los productores.
Burt señaló que el contexto cambiario puede afectar la reposición de ganado, ya que muchos costos del productor están en guaraníes mientras que los ingresos se generan en dólares.
“Estamos viviendo un mundo lleno de oportunidades y si no tenemos la capacidad de recomponer el stock, pero también de sumarle más kilos a nuestros animales, son oportunidades que se van perdiendo”, advirtió.
El Gerente de la Cámara Paraguaya de la Carne sostuvo que, en los últimos años, distintos factores externos han condicionado el desarrollo del sector, desde sequías hasta tensiones geopolíticas que afectan el comercio internacional.
La industria espera mayor ritmo de faena
A pesar del inicio más lento del año, desde la industria proyectan que la actividad irá tomando mayor impulso a medida que avance el calendario comercial.
Entre los factores que impulsan la faena aparecen la demanda de mercados como Chile, el aprovechamiento de la cuota de Estados Unidos y la segunda temporada de faena kosher para Israel.
En ese contexto, Burt estimó que el nivel de actividad de 2026 debería ubicarse en línea con los últimos años. “Yo creo que ese es el número con el que estamos viendo los últimos años y los mercados internacionales están con esa demanda”, afirmó en referencia a una faena que podría volver a ubicarse en torno a los 2,2 millones de cabezas.
No obstante, advirtió que el principal desafío a mediano plazo seguirá siendo el stock ganadero, en un contexto donde la oferta de animales comienza a mostrar señales de ajuste.