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La pelea por la cuota europea: Rapetti cuestiona el reparto en tercios y pone a Brasil en el centro

La pelea por la cuota europea: Rapetti cuestiona el reparto en tercios y pone a Brasil en el centro

El vicepresidente de la FARM cuestionó la propuesta de dividir en tercios entre Argentina, Uruguay y Paraguay la participación que dejaría Brasil ante la suspensión de sus exportaciones a la Unión Europea. “No se puede mirar solamente la carne; hay que analizar el paquete completo del acuerdo”, afirmó.

La eventual redistribución de la cuota de carne vacuna de la Unión Europea que hasta ahora correspondía a Brasil, suspendido por el bloque del viejo mundo, abrió una nueva discusión dentro del Mercosur.

Mientras comienzan a aparecer propuestas para repartir ese volumen entre Argentina, Uruguay y Paraguay, el dirigente rural regional Martín Rapetti pidió cautela y advirtió que no se trata simplemente de dividir una cuota en partes iguales.

“Esto es negocio, en primer lugar”, afirmó el vicepresidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), al ser consultado sobre la posibilidad de que los tres países restantes reciban un tercio cada uno de la participación brasileña.

Rapetti consideró que la propuesta “25% para cada uno” —en referencia a una eventual distribución entre cuatro países mientras Brasil permanezca dentro del esquema— no necesariamente refleja el verdadero peso económico de cada socio.

“En el comercio no es ser más o menos solidario, o no ser solidario. Es negocio esto”, enfatizó.

El problema de repartir la cuota en tercios

Para Rapetti, uno de los principales riesgos de establecer ahora un reparto fijo entre Argentina, Uruguay y Paraguay es qué ocurrirá cuando Brasil vuelva a tener acceso al mercado europeo.

“Si vos negociás para el año que viene y el año que viene sigue igual, y el otro año después me dice Brasil: ‘nos toca la cuota a nosotros’, ¿qué hacemos?”, planteó.

Por eso, consideró que cualquier mecanismo de distribución debería contemplar la posibilidad de que Brasil recupere su participación y evitar generar un esquema difícil de modificar posteriormente.

Además, puso en duda que la suspensión brasileña ante Europa necesariamente vaya a extenderse durante dos años. “Yo lo tomo con pinzas”, señaló, al recordar el peso político y comercial que tiene Brasil en este tipo de negociaciones.

La cuota no es solamente carne

El dirigente introdujo otro elemento central en la discusión: el acuerdo Mercosur-Unión Europea abarca mucho más que carne vacuna.

“Esto es una negociación europea, donde vos tenés un paquete de productos que exportás e importás”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que no alcanza con calcular qué porcentaje de la cuota de carne debería recibir cada país. También habría que considerar cuánto aporta cada socio al comercio total con Europa.

“Yo quisiera saber cada uno cuánto aporta y cuánto produce de eso”, planteó.

Y puso como ejemplo a Paraguay: “En carne puede ser que el 25% le dé o no le dé, pero mañana no tiene café, no tiene algodón, no tiene aceite de oliva, no tiene vino. Entonces, ¿qué te canjea la cuota?”.

“No podemos discutir solamente por porcentajes”

Rapetti insistió en que los porcentajes pueden resultar engañosos si no se traducen a valores económicos.

“Tal vez 100 millones de dólares para Brasil en un grupo puede ser el 5% de ese negocio; 100 millones para Paraguay pueden ser el 20%, y para nosotros capaz son el 10%”, ejemplificó.

Por eso, planteó que la discusión debería partir de cuánto representa cada país en el conjunto del intercambio comercial, antes de definir cómo se distribuye el beneficio adicional generado por el acceso al mercado europeo.

“Me parece que esos ejemplos no sirven”, sostuvo.

Brasil sigue siendo un jugador clave

El vicepresidente de la FARM también puso sobre la mesa la fuerte presencia de capitales e intereses brasileños en los distintos países del Mercosur.

“Brasil tiene una pata en Paraguay, dos patas casi en Uruguay y una cuarta pata en Argentina”, graficó.

Para Rapetti, esa realidad convierte a Brasil en un actor imposible de ignorar a la hora de discutir el futuro de la cuota europea, incluso mientras permanezca temporalmente fuera del mercado.

La discusión continuará la próxima semana en Uruguay, donde se reunirá el Foro Mercosur de la Carne y posteriormente la FARM. Allí, además, se realizará el cambio de autoridades de la federación.

La definición sobre la cuota europea, sin embargo, promete seguir siendo uno de los principales temas de la agenda ganadera regional.