En medio del anuncio de la construcción de una Planta de procesamiento de girasol en Bahía Blanca, Argentina, el Head Regional de Louis Dreyfus Company LDC Fernando Correa Urquiza destacó el fuerte crecimiento que viene registrando la producción agrícola en Paraguay y anticipó que las perspectivas para los próximos diez años son muy alentadoras.
LDC opera en ese país con plantas industriales, centros de almacenamiento y una importante estructura logística fluvial. En los últimos años la empresa invirtió en nuevas barcazas, ampliación de capacidad industrial y almacenamiento.
Las proyecciones indican que Paraguay podría alcanzar hacia 2034 una producción de entre 14 y 15 millones de toneladas de soja y cerca de 9 millones de toneladas de maíz, consolidando su papel dentro del complejo agroexportador regional.
La compañía anunció una inversión estimada entre US$ 350 y US$ 400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de oleaginosas en el puerto de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.
Se trata de la mayor inversión realizada por la empresa en Argentina y uno de los proyectos industriales más importantes del sector agroexportador de los últimos años.
Fernando Correa Urquiza, Head Regional de Granos y Oleaginosas de LDC, explicó que la nueva instalación tendrá una capacidad de molienda de 4.000 toneladas diarias de girasol, convirtiéndose en una de las plantas más grandes, modernas y eficientes del mundo para este cultivo.
“La inversión está enfocada principalmente en el girasol, un cultivo que viene recuperando protagonismo en Argentina y que tiene un enorme potencial de crecimiento por la demanda global de aceites vegetales”, destacó el ejecutivo.
La planta estará ubicada junto al actual puerto exportador de la compañía en Bahía Blanca, aprovechando las sinergias logísticas existentes. Además de girasol, podrá procesar soja, canola y otras oleaginosas.
Inicio de obras y puesta en marcha
Según detalló Correa Urquiza, los primeros trabajos comenzarán durante el segundo semestre de 2026 y la puesta en marcha está prevista para el primer trimestre de 2029.
El ejecutivo aclaró que la inversión responde a una decisión estratégica de la empresa y representa un compromiso de largo plazo con el país.
“LDC está en Argentina desde hace más de 100 años. Vemos una oportunidad única y por eso avanzamos con esta inversión, independientemente de los cambios de gobierno”, afirmó.
El impulso de la demanda mundial de aceites
Desde la compañía explicaron que el crecimiento de los programas de biocombustibles en países como Estados Unidos, Brasil, Indonesia y Malasia está impulsando una fuerte demanda de aceites vegetales.
En ese contexto, el girasol aparece como una alternativa especialmente eficiente debido a su elevado contenido de aceite, superior al 45% de la semilla, muy por encima del 20% que aporta la soja.
“La demanda de biocombustibles está generando un faltante global de aceites vegetales y el girasol es uno de los cultivos mejor posicionados para responder a esa necesidad”, señaló Correa Urquiza.
Optimismo por el potencial argentino
El directivo se mostró optimista respecto del futuro del agro argentino y consideró que el país tiene condiciones para fortalecer su posición en el mercado mundial.
“Con reglas claras e incentivos adecuados, la cadena productiva responde rápidamente. Argentina tiene un enorme potencial para seguir creciendo en producción, logística e industrialización”, sostuvo.
Además, remarcó que Argentina integra junto a Rusia y Ucrania el grupo de los principales productores mundiales de girasol, lo que posiciona estratégicamente al país en un mercado con perspectivas favorables.