La gerente de sostenibilidad de Accenture, Raluca Cocuz, analizó el impacto del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, poniendo el foco en las exigencias ambientales y regulatorias que comienzan a tomar protagonismo.
“El Acuerdo UE-Mercosur introduce la sostenibilidad a través de la implementación del Acuerdo de París”, explicó, y detalló que esto implica “bajar emisiones de carbono, proteger los bosques, la biodiversidad y no rebajar las normas laborales”.
Más que comercio: un acuerdo integral
Cocuz remarcó que el entendimiento va más allá de lo comercial:
“No se trata solamente de un acuerdo comercial, sino de un acuerdo de asociación que incluye comercio, diálogo político y cooperación”.
En ese sentido, subrayó que el acuerdo tiene “implicancias profundas en términos regulatorios, económicos y geopolíticos”.
Nuevas exigencias para acceder al mercado europeo
Uno de los principales cambios es el nuevo criterio de acceso a mercados:
“Si antes mirábamos el producto a través del precio y la calidad, hoy tenemos que mirar más cosas”.
Y agregó: “Tenemos que entender de dónde viene el producto y qué impacto en la sostenibilidad tiene”.
Según explicó, esto no implica una prohibición directa, pero sí una selección más exigente:
“El importador va a querer elegir al proveedor que le simplifica la vida”, ya que deberá “mostrar documentos que validen el impacto de la sostenibilidad”.
Regulaciones y trazabilidad
La especialista destacó que el acuerdo se apoya en un fuerte marco regulatorio europeo:
“Se basa en una hiperregulación… Europa ya tiene un paquete amplio de regulaciones”.
Entre los requisitos, mencionó ejemplos concretos como la trazabilidad:
“Se pide geolocalización de las parcelas de producción… mostrar de dónde viene el producto y si hubo deforestación o no”.
Además, señaló que también se contemplan:
Normas sobre deforestación
Debida diligencia en derechos humanos
Reportes de actividad empresarial
Impacto desigual según el tamaño de empresa
Cocuz advirtió que las exigencias no afectan a todos por igual:
“No aplica de manera igual para una empresa grande que para una pyme”.
Y explicó: “Un proveedor chiquito va a tener que agregarle al producto mucha información”.
Información como clave de acceso
En ese marco, sintetizó el cambio de paradigma:
“El acuerdo básicamente no viene a decir cómo producir, sino qué información tenés que agregarle a tu producto para que pueda entrar en el mercado”.
Implementación y etapa provisional
Respecto a la entrada en vigencia, señaló que el esquema provisional responde a la lógica europea:
“Las regulaciones europeas tienen un tiempo de implementación… y luego se monitorea si hay que hacer cambios”.
Un nuevo estándar para exportar
El acuerdo Mercosur–Unión Europea marca así un cambio estructural en el comercio internacional, donde la sostenibilidad y la trazabilidad pasan a ser condiciones centrales para competir en mercados exigentes.