Valor Agro Argentina.– Tras la aprobación parlamentaria en Argentina y Uruguay, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ingresó en una etapa decisiva del lado europeo. La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, confirmó que Europa está lista para avanzar con la aplicación provisoria del capítulo comercial.
“En aproximadamente uno o dos meses el acuerdo va a entrar en vigor entre la Unión Europea y, por ahora, Argentina y Uruguay”, explicó Maximiliano Moreno, director del INAI de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Moreno detalló que este plazo corresponde al período de transición previsto en el propio texto: “Significa que es el período que está previsto en el acuerdo entre que las partes dan el consentimiento y comienza a aplicarse cada una de las disposiciones”. En ese lapso no solo se activan las desgravaciones arancelarias, sino también “ajustes normativos que tienen que ver con lo que se llaman las disciplinas”, es decir, las condiciones regulatorias para facilitar el comercio y evitar barreras no arancelarias.
Aval político y único punto pendiente
El director del INAI confirmó además que el Consejo Europeo ya autorizó a la Comisión a avanzar con la entrada en vigor provisoria. “La buena noticia es que ya el Consejo avaló la posibilidad de entrada en vigor”, señaló.
El único foco de incertidumbre es el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, al que el Parlamento Europeo decidió consultar antes de votar la aprobación definitiva. No obstante, aclaró: “La entrada en vigor es provisional porque el Parlamento Europeo todavía no se expidió (…) pero en los próximos dos meses va a entrar en vigor el acuerdo de forma provisional”.
Más que carne: valor agregado y economías regionales
Si bien la cuota de 99 mil toneladas de carne vacuna concentra la atención, Moreno destacó que el alcance es mucho más amplio. “Hay muchos productos de economías regionales, están los vinos, hay frutas, hay legumbres, mate, hay un montón de productos”, enumeró.
Y subrayó un punto clave: “Uno de los aspectos más destacados es que Argentina va a poder vender quesos, mermeladas, un montón de productos transformados (…) donde el arancel está bajando a cero. Ahí es donde uno puede ver la ganancia clara del acuerdo”.
Biodiésel y capacidad de negociación
Consultado sobre el debate en Europa respecto al biodiésel de soja, Moreno admitió que se trata de una discusión paralela vinculada a nuevas exigencias ambientales, pero remarcó que el acuerdo fortalece la posición argentina. “El acuerdo te da una condición preferencial en el momento de negociar. La capacidad de negociación que tenés es mucho más amplia que sin acuerdo”, sostuvo.
Retenciones: compromiso específico
En cuanto a los derechos de exportación, fue claro: “Todos los compromisos en materia de retenciones se aplican en las exportaciones de Argentina a la Unión Europea”. En la cadena de soja habrá un cronograma de reducción que culmina en 14%, mientras que “todo el resto de los productos, a partir del tercer año desde la entrada en vigor del acuerdo, no podés aplicar ningún tipo de derecho de exportación en lo que va a Europa”.
“Llegó el día finalmente”, resumió Moreno, tras 25 años de negociaciones.