Ganadería

Productiva gira ganadera uruguaya por la genética de Estados Unidos

Productiva gira ganadera uruguaya por la genética de Estados Unidos

Rurales El País.- Con la idea de conocer y valorar los programas genéticos de diversas cabañas, su sistema de producción, los campos en los que crían a sus vacas y, especialmente, las personas que hay detrás de cada establecimiento visitado, una vez más Selecta SRL, reunió a un conjunto de 22 criadores, productores y empresarios para recorrer Dakota del Sur, Dakota del Norte y Montana, en 11 días de la gira 2026.

“Una vez que elegís un programa porque te convence, el toro es un ‘embajador’, la forma de llevar esa genética, esos años de selección y esa forma de trabajar al campo del productor”, aseguraron los directores de la empresa, líder en Uruguay, previo a iniciar el recorrido, explicando que su objetivo más importante es “conocer la madre, la abuela y las vacas que hay detrás”. Después, agregaron que, por la dimensión que tiene Select Sires en Estados Unidos, Argentina y Uruguay, “tenemos la suerte de poder contar con el mejor individuo de cada uno de esos programas”.

Lo que sigue es un somero repaso por cada una de las cabañas visitadas, por orden de la gira 2026.

Mc Cumber

Ganado moderado de fácil mantenimiento.

A escasos 15 minutos de Canadá, en Rollete, Dakota del Norte, Matt Tastad y su familia mostraron su ganado criado en una zona de condiciones extremas de nieve y frío durante gran parte del año. “Gracias por llegar tan lejos, estamos en medio de la nada, no estamos en el camino a ningún lado, por lo que valoro su presencia”, dijo con extrema simpatía y calidez Matt Mc Cumber, integrante de la tercera generación de su familia que desde hace 62 años tiene su programa de Angus Registrado. Junto con su esposa Cynthia, sus padres y sus hijos son quienes llevan adelante la tarea (y quienes prepararon y sirvieron el almuerzo incluso).

Explicaron que su selección se enfoca en el ganado maternal, en producir animales de fácil mantenimiento, que sean moderados de tamaño, buenos para convertir cualquier forraje en carne y poder sobrevivir en cualquier ambiente. El programa genético comenzó con OCC, pero ahora intentan usar lo máximo posible su propia genética. “Trato que las vacas buenas que han probado ser buenas en mi programa, estén presentes en el pedigree de los buenos animales que crío”, aseguró Matt.

La comida para los animales la hacen ellos y tiene que ser mucha para afrontar el duro invierno: hacen silage de maíz, alfalfa, y le agregan la materia seca que tengan disponible. En el recorrido, a mediados de junio, apreciamos las pasturas de verano en su campo natural y explicó que este año fue muy tardío, pues no hizo calor hasta principio de este mes.

Los partos son un poco antes de primavera, a mitad de enero y se van hasta mediados de marzo, y tienen un programa de embriones también. Destetan los terneros en septiembre, depende cómo venga el año, con 220 a 240 días e intentan que estén en pasturas lo máximo posible, en general hasta mediados de diciembre, no mucho más, por la nieve.

El primer objetivo de Mc Cumber es mirar las familias de las vacas, luego la performance individual del animal, y después algunos datos de EPD. “Esta generación va a ser la tercera que hacemos genotipado, no porque estemos siguiendo el 1% en algún rasgo de crecimiento o el 1% en algún rasgo de carcasa, sino para compararnos con nosotros mismos, para saber qué información tenemos y utilizar una nueva fuente de información”, explicó.

Dijo que antes de hacer genoma, se encontraba con que sus animales no ranqueaban tan bien en algunos rasgos del EPD. Lo justificaba en que es un programa genético con líneas cerradas, que no estaban siendo comparadas en otras partes de la población, pero “veía que nuestros animales sí tenían buenos resultados en comparación con la población de referencia”. Después de haber genotipado algún tiempo, “sí vimos que la base de datos es capaz de identificar algunos de nuestros animales que tienen buena performance”, explicó.

Venden 50 toros y 60 hembras en un remate anual que hacen antes de la primavera en la misma cabaña. Este año, fue su mejor remate, con promedio de US$ 13.800 para los toros y de US$ 11.000 para las hembras, con un máximo de US$ 135.000, el toro más caro vendió en su vida. El 90% de los clientes de toros, son productores comerciales, “si están en esta zona seguramente tengan pastos 2 o 3 meses después que nosotros, por eso yo los tengo antes para poder llegar al remate bien porque a esa edad de los toros cambia bastante”.

Explicó que lo que tratan de hacer es poner en el remate entre 20 o 30 hembras realmente buenas, de las mejores que tenga de cada generación, “que yo mismo me quiero quedar, las que vienen de mis mejores vacas, de mi cabeza de parición, de las que paren en la primera mitad de mi estación de partos. Y esas las vendemos individuales de a una, como a los toros”. Y después, la otra mitad, que pueden ser 30 o alguna más, las vende como vaquillonas comerciales, por más que sean registradas. “Me gustaría aprovechar situaciones como la de hoy para vender más, pero estamos limitados con la cantidad de vacas totales que podemos tener acá por las condiciones climáticas”, aseguró.

De esta cabaña salieron toros como “McCumber La Joya 098”, un hijo del OCC Zodiac, “ha sido un antes y un después en nuestro programa, lo hemos utilizado mucho”, Black Pearl y recientemente Carbón.

Twedt Red Angus

Énfasis en lo maternal, performance y tipo de ganado.

Ubicada en Dakota del Norte, en Twedt Red Angus, Samuel y su familia tienen 450 vacas comerciales y 150 registradas. “Ponemos énfasis en lo maternal, performance y el tipo de ganado”, explicó. En 2023 fueron reconocidos como la cabaña del año por la Red Angus (en EE.UU., las Asociaciones de colorado y de negro están separadas, son 2 poblaciones de referencia diferentes, 2 sistemas de EPD diferentes).

Explicaron que tienen sus campos con varias divisiones en la zona. Se vieron los terneros nacidos de fines de febrero hasta fines de marzo. Hijos de Cadillac (Confidence x Franchise x Conquest) y de Sargent, un hijo del General que ha funcionado muy bien en su proyecto genético. “Tiene muy buen tipo racial, un toro muy bien conformado y estructurado, largo, ancho y excelente desplazamiento. Ideal para formar rodeos colorados, que aseguren tipo, ganancia de peso y calidad”, aseguró Twedt.

El principal de la cabaña dijo que creció con ganado comercial, y en 2009 empezó en Red Angus. “Intentamos darle una chance de inseminación a todas las vacas y tenemos un programa de transferencia de embriones, implantamos 100 por año. Me he dado cuenta que la cría tiene muchos desafíos cuando nos ponemos exigentes: el ganado es más difícil que las personas, es difícil mejorar un rasgo solo. Por eso, la filosofía de cría, el balance es muy importante: buenas patas, buenas ubres y buenos rasgos maternales, pero hay que agregarle performance”, afirmó.

Hacen su remate en febrero, en el mismo galpón de la cabaña, con 85 toros, de uno y dos años. El precio máximo del año, de este año lo vendió en US$ 150.000, un hermano materno del Sargent.

Lindskov Thiell Ranch

Angus, Charolais y Hereford con el “estilo uruguayo”

Más conocida como LT, por la combinación de los dos apellidos de sus fundadores, es la cuna del “LT Converse”, y se apreciaron sus programas de cría, muy similares a Uruguay en las razas Angus, Charolais y Hereford. Su objetivo de selección es buscar madres de buenas patas y excelentes ubres. Manejan un programa con 1.200 partos de Charolais, y un millar de Angus, además de incorporar Polled Hereford para llegar a más necesidades productivas. El rodeo comercial es de 6.000 vientres, inseminan 4.000 terneras por año y las venden preñadas. La mayoría de las cuales las compran a clientes de sus programas. Explicaron que es un programa que agrandan con otras razas, confiados en “un futuro muy bueno para la ganadería en Estados Unidos”.

En este predio se vio a la madre e hijas del “Converse”, toro padre del plantel de LT, con mucha facilidad de parto, excelentes patas y características carniceras, y del LT Athens. En Charolais, a la madre de “Affinity”, de una destacada familia materna en la raza. Un ganado con frame moderado y gran área de ojo de bife y peso de carcasa.

En cuanto al tipo de Angus que crían, Bryce Lindscov aseguró que “en algunas zonas de Estados Unidos las vacas se han vuelto demasiado grandes. Nosotros buscamos animales con buena fertilidad, facilidad de parto y madres con buena leche y funcionalidad”. Y fue categórico: “si una vaca no se preña, no puede quedarse en el campo”.

El sistema de cría incluye inseminación de vaquillonas a los 14 meses, y el seguimiento genético es constante. “No importa cuán buenos sean los números, si el genotipo no acompaña. Para nosotros, lo primero es la genética, luego la fertilidad, y que sean vacas que produzcan leche y tengan buena ubre. Ese es el ganado que funciona”, aseguró.

Brent Thiel, otro de los principales de LT, muy respetado por la industria y el sector ganadero en Estados Unidos, es además asesor de Select Sires. Explicó el programa con base en el manejo de los datos, haciendo hincapié en la facilidad de parto, pero sobre todo a los datos maternales, buscando un ganado moderado y muy fértil.

Se vieron hijas del Converse y muchas hijas del Foundation, en la cabaña que tiene el reconocimiento Pathfinder, sello que da el brinda la American Angus, por la excelencia genética y productiva a vacas y toros que cumplen con criterios de rendimiento reproductivo y desempeño de la progenie.

Desarrollan un negocio de escala, que integra también la agricultura en 68.000 hectáreas. Este año, la cabaña comercializó 606 toros, a un promedio de US$ 23.595. Fueron: 254 Charolais a US$ 22.315, 297 Angus a US$ 24.801 y 54 Hereford a US$ 10.167. Además, LT Ranch maneja un rodeo comercial de entre 6.000 y 7.000 cabezas, con cruzas Angus-Charolais que apuntan a mayor eficiencia de conversión. “Compramos terneros a nuestros propios clientes de toros, generalmente de 280 kg., y buscamos alianzas estratégicas para terminarlos”, explicó Lindscov.

Ellingson Angus

Empresa familiar que produce toros para sus clientes comerciales.

En St. Anthony, Dakota del Norte, desde 1995 Julie Schaff y Chad Ellingson, fundaron su cabaña. “Somos una empresa familiar y trabajamos todos los miembros de la familia”, explicó Stetson Ellingson, hijo de los fundadores. Informó que tienen 1.200 vacas de cría, y hacen un remate anual de toros el último sábado de enero. “El corazón de nuestro programa es producir toros para nuestros clientes comerciales de la zona, sobre todo, pero tenemos mucha suerte de también poder venderle a productores de genética y a centros de inseminación”, aseguró. Dijo que “todo nuestro trabajo diario está enfocado en producir animales que sean los adecuados para la forma de producir que tienen nuestros clientes comerciales”, situando a sus clientes en las Dakotas, el Este de Montana, y Wyoming, productores de mediana, a gran escala, y con muy poca mano de obra. “La mayoría de estos productores tienen muchas vacas por cada persona que las maneja, sus vacas tienen que hacer el trabajo solas, deben tener la habilidad de parir solas y destetar un buen ternero”.

Según Ellingson, por más que los kilos y el crecimiento les dan plata, “tenemos que estar siempre pensando en las vacas, sin problemas y que requieran poca atención”. Por eso, dijo que es clave tener en cuenta todos los aspectos del negocio, “todos los datos de EPD que podemos considerar”. Su objetivo es producir animales balanceados, para que sean muy buenos en los rasgos que pueden medir sus clientes, pero también los rasgos que pueden medir los clientes de ellos, “es decir, lo que pase luego en la vida de esos animales, que cumplan los requisitos de la industria”.

Dijo que todo empieza con una buena estructura, con tener unas correctas patas y pezuñas. Además están convencidos que la longevidad es muy importante, por eso le prestan mucha atención a la calidad de las ubres, a la fertilidad y a la facilidad de engorde que tengan las vacas.

En cuanto al crecimiento, mencionó que su idea es empujar lo máximo posible para tener los mayores pesos al destete, los mayores pesos al año, “pero siempre y cuando eso no comprometa el tamaño de la vaca, sobre todo el tamaño adulto de la vaca”, dijo Ellingson.

Cuando buscan qué toros usar en inseminación, van por los rompedores de curvas, “que tengan un gran crecimiento muy rápido a joven edad, un peso al destete, y un peso al año lo más alto posible, ranqueando en el percentil de la raza de esas dos características lo más alto posible, pero que luego ranquen en los percentiles más bajos de la raza, para tamaño y peso adulto de la vaca”. El cabañero dijo que si logran eso, “logramos que nuestros clientes vendan terneros muy pesados al destete, que el recriador o el que se los compre tenga muy buen resultado de crecimiento para faenar esos novillos a joven edad”. Pero, de la misma manera, “buscamos que las hermanas de ellos, las vacas que se van a quedar nuestros clientes como reposición, detengan su crecimiento a esa edad también y no continúen creciendo para hacer unos monstruos de peso adultos muy altos”.

Para asegurarse de poder cumplir eso en el campo, tratan que su manejo sea igual al que tienen sus clientes comerciales, para que ellos después puedan tener esos mismos resultados en sus predios. “Para nosotros, facilitar el manejo de nuestros clientes significa que las vacas puedan pastorear lo máximo posible hasta entrado el invierno, aunque haya nieve tengan la capacidad de encontrar el forraje. O también, no mantener vacas que requieran atención, puede ser porque no tengan buenas ubres o que no tengan buenas patas, o que necesiten tener ayuda como para la habilidad materna”.

Y, además de eso, el servicio postventa que le dan a sus clientes de los toros es muy importante. “Tratamos de estar muy involucrados en sus ventas de terneros, en sus ventas de hembras que les sobran. Para nosotros ir a los campos de ellos, pasar tiempo con ellos, ayudándolos no es sólo un tema de servicio al cliente, también es una forma de conocer sus realidades, conocer su sistema de producción, saber qué les está funcionando y, en algún caso, saber qué es lo que no está funcionando”.

Todas las vacas registradas de la cabaña reciben una chance de inseminación y un repaso con toro. “Le damos 2 chances, 2 ciclos con el toro, pero las que nos quedamos nosotros son las que quedan preñadas, ya sea de inseminación o con el primer ciclo que quedaron preñadas con el toro. Para nosotros esa selección de fertilidad es muy importante, sabemos que es un rango de baja heredabilidad, y es un camino largo y lento el que nos lleva a hacerlo de esa manera, pero creemos que es el camino”. La mitad de los terneros que nacen son de trasplante embrionario, herramienta para tener progreso genético muy rápidamente. Y eso resulta que la mitad de los toros que venden en el remate vienen del 5% superior de vacas en su programa. “Eso nos ayuda a reforzar nuestro compromiso con nuestros clientes, con los productores comerciales. A través de ese fuerte trabajo del trasplante embrionario, terminamos teniendo muchos individuos que son hermanos enteros o 3 cuartos hermanos o medios hermanos, o grupos grandes de padres que nos sirve para evaluar, pero también para que nuestros clientes puedan comprar todos muy similares, o hermanos enteros, si tienen. Una de las grandes formas de rentabilidad es la consistencia que le podemos ofrecer a nuestros clientes, y que después ellos puedan entregar con sus terneros”, dijo Stetson Ellingson, que lleva el mismo nombre del toro que hoy es más destacado de la cabaña, un Badlands x Active Duty x Curve Bender.

 

 

Schaff Angus Valley

Sello de calidad que se vende en el remate más longevo del mundo

“Qué bueno verte nuevamente por acá, un gusto recibirte en casa una vez más”, me expresó Kelly Schaff, con la sencillez y calidez que tienen los cracks de verdad. Debe recibir a cientos de personas en el año, pero tiene la deferencia de identificar a la gente, así como hace a golpe de vista con cada una de sus vacas y terneros en el campo. Luego se dirigió al grupo dándoles la bienvenida a SAV donde, junto con “la reina de la casa que es mi esposa Marty”, mostraron la operación de Angus registrado, que produce genética desde 1902. “Esto lo inició mi abuelo, nosotros tenemos dos hijas, dos nietas y viene una más en camino, por lo que somos seis generaciones que estamos en este mismo lugar, en St. Anthony, North Dakota, que fundó mi bisabuelo”. Dijo que este este año “tuvimos la bendición que sea nuestro remate número 123, y creo que es el remate de ganado más longevo del mundo”.

Como si hiciera falta, volvió a explicar la filosofía de cría que tiene su programa: “buscamos un ganado que rinda, que tenga performance, pero con una fuerte impronta maternal, conseguir las dos cosas a la vez. Para nosotros, la selección fenotípica es clave, es muy importante, tiene que ser ganado muy ancho, de fácil mantenimiento y engorde”.