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Suspensión de Brasil con UE abre una puerta para más exportaciones de carne aviar de Argentina

Suspensión de Brasil con UE abre una puerta para más exportaciones de carne aviar de Argentina

Carlos Sinesi, director ejecutivo de CEPA, señaló que la suspensión de las exportaciones avícolas brasileñas hacia la Unión Europea puede abrir una ventana comercial para Argentina, aunque advirtió que el país no puede reemplazar los volúmenes que aporta Brasil. “Podemos llegar a aprovechar este paréntesis”, afirmó.

La suspensión de las exportaciones de carne aviar de Brasil hacia la Unión Europea abre una oportunidad para la industria avícola argentina, que acaba de recuperar el acceso sanitario al mercado europeo luego del impacto que tuvo el brote de influenza aviar registrado en febrero.

Sinesi explicó que el escenario se da en un contexto particular para el Mercosur, ya que el acuerdo con la Unión Europea contempla una cuota específica para los productos avícolas.

“Lo que se acordó puntualmente son 180.000 toneladas, 90.000 toneladas con hueso y 90.000 toneladas sin hueso para los cuatro países del Mercosur”, explicó.

El esquema comenzó a regir el 1° de mayo de 2026 y durante el primer año contempla 20.000 toneladas: 10.000 toneladas con hueso y otras 10.000 sin hueso. Posteriormente, el volumen se irá incrementando hasta alcanzar las 180.000 toneladas.

Brasil había avanzado sobre la cuota

Sinesi explicó que Argentina llegó al inicio del acuerdo todavía sin acceso al mercado europeo debido al brote de influenza aviar.

“Nosotros el primero de mayo aún estábamos cerrados por el tema de la influenza aviar. Todavía no nos había habilitado la Unión Europea. Eso sucedió realmente el pasado 17 de agosto y estamos empezando a mandar los primeros contenedores”, indicó.

Durante ese período, Brasil había avanzado en la utilización de parte de la cuota. Sin embargo, Sinesi aclaró que el mecanismo no implica una asignación automática de toneladas por país.

“Brasil se fue adueñando de parte de esa cuota, pero no es tan sencillo tampoco el tema de la cuota, porque tiene que haber una licencia de importación”, explicó.

Según detalló, la licencia es solicitada por el importador europeo por una determinada cantidad de toneladas y luego puede ser utilizada por cualquiera de los proveedores habilitados para exportar a la Unión Europea.

Con Brasil temporalmente fuera del mercado, Argentina podría encontrar una oportunidad para incrementar sus envíos.

“Podemos llegar a aprovechar este paréntesis que se va a dar y empezar a enviar mercadería”, sostuvo Sinesi.

La industria busca recuperar las exportaciones perdidas

Argentina venía aumentando sus ventas de carne aviar hacia Europa antes del brote sanitario. Sinesi recordó que los embarques alcanzaron unas 9.500 toneladas en 2024 y 11.500 toneladas en 2025.

Pero la aparición de influenza aviar en febrero de 2026 interrumpió ese crecimiento.

“Lamentablemente en 2026 en febrero fue el brote y sólo alcanzamos a enviar 500 toneladas”, señaló.

Con la reapertura del mercado europeo, la industria espera recuperar parte del volumen perdido durante el año.

“Ahora esperamos recuperar parte de eso que no pudimos exportar. Son productos con mayor valor agregado de lo normal, porque ellos consumen pechuga”, explicó.

De todos modos, Sinesi puso un límite a las expectativas frente a la suspensión brasileña: Argentina no tiene capacidad para sustituir el volumen que Brasil coloca en Europa.

“Nosotros no podemos suplantar al volumen que envía Brasil a la Unión Europea”, afirmó.

Por eso, consideró que la suspensión puede generar algún faltante de oferta en el mercado europeo y abrir espacio para otros proveedores.

Trazabilidad: una fortaleza de la avicultura argentina

Otro de los aspectos destacados por Sinesi fue el sistema de trazabilidad de la producción avícola argentina.

“La avicultura tiene mayor trazabilidad que la carne vacuna, es anterior”, aseguró.

El sistema comenzó a desarrollarse hace décadas y fue perfeccionándose con la participación de los equipos técnicos de las empresas.

“La trazabilidad es un punto fundamental. No sólo indica para ver si hay cosas malas hechas, también te indica lo que estás haciendo bien”, explicó.

Para Sinesi, la capacidad de rastrear el origen y el recorrido de los productos resulta fundamental para operar en mercados exigentes como el europeo.

“La Unión Europea, si vos llegás a tener un problema, en 48 horas tenés que tener la documentación para certificar. Entonces, si no tenés trazabilidad difícilmente podés responder”, remarcó.

China, el principal mercado que todavía falta recuperar

El director ejecutivo de CEPA también destacó el proceso de reapertura de mercados luego del brote de influenza aviar.

Argentina tiene más de 100 destinos abiertos para sus productos avícolas, aunque las condiciones de acceso dependen de cada mercado.

“Hay algunos que no se cierran porque hay zonificación, entonces automáticamente esos mercados siguen abiertos”, explicó.

Entre los mercados que recientemente volvieron a habilitarse mencionó a la Unión Europea, Reino Unido y Corea del Sur.

China, en cambio, continúa siendo el principal destino pendiente.

“Entre todos los destinos el que hoy nos queda todavía cerrado es China”, señaló.

Sinesi sostuvo que la cuestión sanitaria ya está técnicamente resuelta y que la reapertura depende de una decisión política.

“El tema hoy está resuelto desde el punto de vista técnico. Ellos en algunos casos han dicho que es un tema político”, indicó.

Además, explicó que en el caso argentino no sería necesario firmar un nuevo protocolo, sino simplemente concretar la reapertura del mercado.

“Lo nuestro no tiene que firmarse nada porque no es un protocolo sino una reapertura. Solamente con apretar un botón ya estaría abierto”, afirmó.

El pollo ya supera los 50 kilos de consumo por habitante

En el mercado interno, Sinesi destacó el fuerte crecimiento que tuvo la carne aviar en la dieta de los argentinos.

“El consumidor argentino ha elegido la carne de pollo. Hoy es la proteína que más se consume, arriba de los 50 kilos”, afirmó.

El directivo destacó que el crecimiento del pollo es consecuencia de un proceso que lleva aproximadamente 25 años y que actualmente las distintas carnes tienen una relación de competencia, pero también de complementariedad.

“Hoy estamos un poco por encima” de la carne vacuna en consumo, señaló.

En ese sentido, consideró que el crecimiento de una proteína no necesariamente debe darse en detrimento de las otras.

“Si la carne vacuna hoy tiene mayor precio en el mercado internacional y puede sacarlo para afuera y queda un hueco adentro, podemos cubrir entre nosotros y la carne de cerdo y el pescado y otras proteínas, bárbaro”, planteó.

Para la avicultura argentina, el desafío inmediato pasa por aprovechar la ventana comercial que genera la suspensión de Brasil, recuperar las exportaciones perdidas durante 2026 y consolidar el acceso a los principales mercados internacionales.