Valor Agro Argentina.- En el marco de la Jornada de Granos y Carnes realizada en la Exposición Rural de Palermo, Valor Agro Argentina dialogó con el trader de carnes Fausto Brighenti, quien analizó el escenario internacional para la carne vacuna, el impacto de las retenciones, el rol de China y la necesidad de que Argentina apueste a la calidad para diferenciarse de sus competidores.
—¿Cómo observa el panorama actual para la carne argentina?
—La jornada dejó un mensaje muy claro. Desde la exposición de Simon Quilty hasta los paneles con frigoríficos, productores, feedloteros y funcionarios, quedó en evidencia que el mundo demanda cada vez más carne y de mayor calidad. Argentina es el país que hoy tiene más oportunidades porque viene de muchos años de políticas antiexportadoras. Tenemos mucho por hacer y eso genera entusiasmo. Hace falta más diálogo entre la industria, la producción y el Gobierno, abrir más mercados y medir mejor la calidad para capturar más valor.
—Se habla de una posible eliminación de las retenciones a la carne. ¿Qué impacto tendría?
—Sería muy importante. Ese 5% que todavía pagan algunas exportaciones resta competitividad y también rentabilidad tanto para la industria como para el productor. Cuando competimos con países como Uruguay, Australia o Estados Unidos, un 5% puede marcar la diferencia. Si además se avanza en reducir otros impuestos internos, Argentina podrá desplegar todo su potencial exportador.
—¿Qué opinión tiene sobre la distribución de las cuotas de exportación y el reclamo de algunos países del Mercosur?
—Es lógico que cada país defienda sus intereses. Todavía es un proceso abierto y falta mucho para una definición. Lo importante es que todos expongan sus argumentos y luego se verá cuál es el resultado final.
—China sigue siendo el gran protagonista del mercado mundial, incluso con las salvaguardas.
—Sin dudas. China continúa siendo el principal importador mundial y compite con Estados Unidos por ese liderazgo. Lo más interesante es que todavía tiene un enorme potencial de crecimiento en el consumo de carne vacuna. Hoy el consumo per cápita ronda los siete kilos por habitante al año, muy por debajo de otros mercados desarrollados. A medida que más población migra del campo a las ciudades y mejora su poder adquisitivo, aumenta el consumo de proteínas animales. Además, está creciendo con fuerza la demanda por carnes premium, embarques certificados Angus y carne enfriada. Todo indica que seguirá siendo el mercado más importante para los grandes exportadores.
—¿La situación comercial entre la Unión Europea y Brasil puede beneficiar a Argentina?
—Puede generar oportunidades coyunturales, pero hay que ser cautos. Brasil es el mayor exportador mundial y cuando pierde un mercado redirecciona rápidamente sus ventas hacia otros destinos. Eso puede terminar afectando los precios internacionales. Por eso Argentina no debe competir por volumen, sino por calidad, tipificación y diferenciación.
—En esa competencia, ¿cómo se posicionan Argentina y Uruguay frente a Brasil?
—Argentina y Uruguay comparten sistemas de producción y genética británica que permiten producir carnes de alta calidad. Esa es nuestra principal fortaleza frente a Brasil. Uruguay lleva ventaja porque mantuvo políticas estables durante muchos años, mientras que Argentina perdió tiempo. Uruguay lleva una ventaja enorme porque no tuvo kirchnerismo. Pero bueno, nosotros venimos atrás con mucho hambre, como lo ves en la selección
Hoy existe mucho entusiasmo y ganas de recuperar terreno en los mercados internacionales.