Rurales El País.- Con el clima como protagonista, luego de un verano con pocas precipitaciones en el litoral y sur del país principalmente, que contrasta con mucha lluvia en las últimas semanas y, por otra parte, con valores de la carne en niveles récord, el mercado de campos mantiene firmeza y presenta poca oferta de establecimientos en venta.
En lo que va del año se ha publicado la información referida a la venta de 112.000 hectáreas de campo agrupadas en 81 negocios que incluyen la venta de un bloque de casi 28.000 hectáreas en la zona de Lascano, Rocha. La superficie vendida se encuentra en línea con los datos registrados en igual período en años anteriores, exceptuando el primer semestre de 2025 donde hubo menos negocios.
Los campos agrícolas, ganaderos y mixtos representan aproximadamente dos tercios del total de los negocios, siendo el tercio restante campos arroceros, forestales o fracciones con uso recreativo o turístico. El análisis de las compraventas permite confirmar que los precios de los campos se han mantenido y en algunos casos aumentado en estos últimos meses.
El Ing. Agr. Nicolás Clement, socio de la empresa Agroclaro, repasó lo más destacado del precio de los campos en el país.
-¿Cuál es la situación del mercado de tierras en el país?
-En los años anteriores se observaba una demanda sostenida por campos agrícolas, forestales y aquellos ubicados en la zona próxima a Montevideo. En este último tiempo hemos notado también una importante actividad en campos ganaderos del basalto y en el noreste. Este panorama determina que haya demanda por campos en los principales rubros y en todas las regiones.
La ganadería viene acaparando la atención por los buenos valores que tienen actualmente los vacunos y lanares. Pensamos que el actual valor de la ganadería posiciona mejor a los productores al momento de adquirir un campo, pero con cautela ante correcciones que pueda ocurrir, en un negocio donde el valor de compra y venta de los animales es determinante. A pesar de la demanda sostenida por tierra, los campos que se ofrecen a la venta por encima de los valores de referencia no logran concretarse.
-¿Cómo han evolucionado los precios de los campos?
-El seguimiento de las ventas reales y su posterior análisis nos permite contar con una base de datos objetiva de negocios concretados en diversos momentos y abarcando todos los rubros. Las compraventas indican que los valores de los campos se han recuperado desde la pandemia, con revalorizaciones interesantes.
Quienes adquieren tierra tienen horizontes de inversión de mediano y largo plazo y pueden validar valores de compra que hoy tienen rentabilidades acotadas. Tal es el caso por ejemplo para los granos, donde la soja presenta precios deprimidos y márgenes ajustados para los productores, pero los precios de la tierra están en valores récord.
-¿Qué buscan los inversores?
-El perfil de los inversores incluye productores locales, fondos de inversión e inversores regionales que apuestan al activo tierra. Notamos que compradores que buscan una inversión sustentable económica y ecológicamente le dan una importancia destacada a los recursos naturales junto con la biodiversidad.
La disponibilidad de agua también comienza a ser un aspecto cada vez más considerado, especialmente para cultivos de secano, valorizando aquellos que permitan la instalación de sistemas de riego. Como ha ocurrido en las últimas zafras, los rendimientos pueden presentar una variabilidad importante en los cultivos de verano y el riego permite minimizarlo.
-¿Los argentinos están activos en el mercado?
-Muchos argentinos consideran favorable tener un pie en Uruguay y vemos en forma frecuente su participación, especialmente en el litoral y el sur. Por otra parte, teniendo en cuenta los precios de los campos en Uruguay y la actual situación de Argentina, conocemos inversores que hoy en día son vendedores. Si analizamos el período desde el 2000 hasta ahora, para la mayoría de los campos, concluimos que los precios en dólares se encuentran en su máximo en términos nominales. Empresas que iniciaron sus inversiones en momentos donde el mercado tenía valores deprimidos pueden entender que es un buen momento para capitalizar la ganancia comercializando los campos ahora.
-¿Y qué pasa con los brasileños?
-Por el lado de los brasileros, observamos varias ventas ocurridas en el noreste, probablemente impulsadas por la preferencia de diversificar las inversiones fuera de su país. Las nuevas industrias forestales planificadas para el noreste junto con el proyecto fluvial de la Laguna Merín pueden estar sustentando los valores que han venido en aumento en estos últimos semestres. Lo vemos por ejemplo con un campo ganadero arrocero de 2.503 hectáreas, Coneat promedio de 89, en la zona de Ramón Trigo en Cerro Largo, sobre ruta 26 que fue comprado en 2017 a 3.595 US$/ha y a fines de 2025 se vendió nuevamente a 5.393 US$/ha; es una valorización del 50% en el período.
También hay que considerar a los inversores europeos, que han tenido participación destacada en los últimos años. En el caso de ellos, los conflictos en Europa dan fundamento a la diversificación de sus inversiones en activos como la tierra uruguaya.